Empieza a calentarse el mercado (1)

Es la opinión de Attakinsky, publicada en 13/03/2008. Etiquetas:: Uncategorized | Tags: , , , , , , ,

Aún sin conocer el desenlace de los tres torneos en los que el Barcelona participa, pero sabiendo de memoria el libreto de la campaña, basado en resultados irregulares y mucho sufrimiento, ya empezamos a vivir la avalancha de rumores acerca de los posibles traspasos e incorporaciones. Cada quien se forma su propia opinión y expresa sus deseos acerca de determinados fichajes, así como también de las bajas tan anheladas de determinados jugadores, o entrenadores. Los que nos hemos propiciado un espacio público para ejercer nuestra libertad de expresión, no desaprovechamos la oportunidad de exponer nuestro punto de vista al respecto. Así pues, debo aclarar que he decidido iniciar mi detallada versión de los retoques a la plantilla, por la pieza más importante de todas, el entrenador.

Claro está que son los jugadores los que ganan y pierden los partidos, pero es el técnico el que decide la manera en que se hace. Desde quien juega hoy, pasando por la posición en que debe hacerlo, y el planteamiento táctico del equipo, es decisión en nuestro caso de Frank Rijkaard. De todo corazón debo decir que el esquema 4-3-3 es uno de los que más me gusta , sobre todo en un equipo como el Barça, en el que los extremos ofensivos (Messi y Ronaldinho), no se limitan a las bandas sino que se proyectan hacia la porteria junto con Eto’o. Los dos laterales, que pueden ser Silvinho y Zambrotta alcanzan los limites del campo contrario y los medios creativos (Iniesta y Xavi) constantemente merodean por el área rival. Esto logra un total de hasta siete hombres en ataque, contando todavía con las ocasionales excursiones de Puyol, Milito o Touré. En otras épocas he vivido desde el 3-4-3 del “Dream Team” con el que se practicaba un juego super ofensivo y bastante arriesgado, hasta el 4-5-1 de Bobby Robson en el que prácticamente solo Ronaldo tenía permiso de anotar, pues en la media cancha habían dos pivotes, un creativo y dos extremos dedicados a hacer los centros al área.

Aparte del sistema de juego, Rijkaard ha apostado fuertemente por los canteranos del equipo y ha sabido configurar la plantilla sin las exigencias típicas de muchos entrenadores que quieren determinados ‘cracks’ en sus equipos, o la obsesión por llenar de compatriotas el Camp Nou en el caso de Van Gaal. Implantó un sistema de juego bonito muy atractivo y nunca se le subió el éxito a la cabeza, dejando siempre que fueran lo jugadores los que se llevaran los halagos. Tampoco ha tenido los encontronazos de Schuster, Mourinho o Aragonés con la prensa, por lo que se ha ganado el agradecimiento de la misma.

Por otra parte, sus debilidades radican a mi modo de ver, en su forma de afrontar los problemas. De entrada, en su primera temporada, llegamos a mitad del calendario pidiendo su destitución debido al mal juego del equipo que acabó perdiendo un invicto de más de dos décadas frente al Madrid en el mismísimo Camp Nou. Ya con la soga en el cuello, decidió jurárselo todo con una apuesta que lo llevaría a ganar dos ligas y una Champions. Lamentablemente luego de eso, el equipo ha caído en una espiral de mala disposición (Ronnie y Deco), juego mediocre (Marquez, Zambrotta, Henry) y falta de concentración, de la que no se ha podido levantar. Es entonces cuando se ha visto que es incapaz de reaccionar adecuadamente, que le falta mano dura y que como motivador no tiene éxito, pues no ha podido inyectarle esa dosis de ambición y coraje a la plantilla, que tanta falta ha hecho en los últimos meses. La cuerda se rompe siempre por la parte más delgada, y a menos que se consiga el milagro esta temporada y se vea un remate espectacular que nos dé como mínimo dos de los tres títulos en disputa, creo que es necesario un cambio de entrenador.

El posible sustituto, debe adaptarse lógicamente a las necesidades del Barcelona y a los jugadores que ya visten de blaugrana. Mi opinión sobre José Mourinho describe claramente la postura que tengo respecto a los técnicos que creen que por el peso de su nombre pueden cambiar la filosofía general de juego del conjunto, amarrando a una posición a los que han tenido siempre la libertad de moverse por toda la cancha, como ha sido el caso de Ronaldinho, Eto’o, Messi o Iniesta. Mis posibles opciones pasan por aquellos entrenadores que practican un fútbol ofensivo y bonito, como Arsène Wegner, que conozcan la liga española, es decir Rafa Benitez o Juande Ramos y mejor todavía (esto sería lo ideal), que conozcan la ideología del Barça. Entre estos últimos Hristo Stoichkov, Michael Laudrup, Josep Guardiola o Ronald Koeman, cuatro integrantes del glorioso “Dream Team”.

De los primeros tres de la lista, yo estaría mas que satisfecho con cualquiera, pero siendo realista dudo que estén al alcance del Barcelona, pues están muy protegidos por barreras construidas a pura libra esterlina. De los de casa, al gran “Pep” le falta la experiencia en primera división que creo que es necesaria para él todavía, pues no lleva mucho tiempo entrenando. El búlgaro no me parece mala opción, le sobra carácter y vocación ofensiva, pero aún no se ha desempeñado en equipos grandes y es allí donde realmente se vería su calidad como entrenador. Si de carácter se trata, debo admitir que me sorprendió mucho Ronald Koeman tomando por los cuernos a una plantilla rebelde, y no le tembló la mano para eliminar a los renegados más influyentes, sabiendo lo que eso le podría significar en el entorno. Tiene experiencia entrenando en la liga holandesa y solo queda ver si a ese caos naranjero lo puede meter al menos en puestos de la UEFA.

Finalmente, el preferido de muchos (entre los que me incluyo), que no es otro que el actual técnico del Getafe, Michael Laudrup. Varias temporadas en el Brondby, y una excelente campaña lo han catapultado al estrellato en cuanto a entrenadores se refiere. No se arruga frente a equipos grandes, sabiendo plantearles cara con un juego ordenado, lleno de visión e ideas. No entrena a un grande aún, pero si con un conjunto humilde económicamente hablando, ha logrado destacar e imprimir ese estilo y forma de pensar a sus jugadores, no me imagino hasta donde podría llegar en el equipo culé. Muy probablemente apostaría por una variante del 4-4-2, al que la plantilla se podría acomodar con facilidad. Pero eso ya sería cuestión suya.

No se quien sea el elegido, si es alguno de mi lista o algún otro. Ni siquiera tengo la certeza de que Rijkaard deje el equipo al final de temporada. Lo que tengo claro, es que urge un cambio de mentalidad, del nivel de compromiso y de algunas piezas para que mi querido F.C. Barcelona regrese a practicar ese ‘jogo bonito’ que tanto me gusta y con el espero pueda volver a ganar títulos importantes. Dentro de poco, continuaré mi exposición de las altas y bajas de jugadores, pues allí seguro, si habrá más de algún movimiento.

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