Digan lo que quieran
Algunos dirán que estoy loco, otros que no entiendo nada de fútbol, hay quienes estarán de acuerdo conmigo, y es probable que a muchos no les importe. El asunto que que frente al Racing, el Barça me gustó. Allí está, ya lo dije y no me arrepiento. Ya sé que a estas horas muchos se estarán rasgando las vestiduras, sonando las alarmas y pidiendo las cabezas de Laporta y Guardiola en bandeja de plata, pero para mí no hay motivos para tanto escándalo todavía, como ya lo mencioné, el equipo me gustó.
Para empezar, tenía dos semanas esperando que volviera la liga, luego del conato de arranque de temporada cuando se perdió de mala manera por la mínima diferencia. En aquella ocasión critique bastante a entrenador y jugadores por desplegar el mismo juego simple que nos llevo al desastre la temporada anterior. Se pudo ganar, pero ni se logró la igualdad debido a la falta de ideas en ofensiva. Hoy, se debía mostrar que las cosas realmente estaban cambiando, y así fue. Hubo buen fútbol, con inteligencia y si no se alcanzó la victoria fue debido a esas cosas extrañas que solo un deporte como este puede tener.
La alineación fue muy diferente y no mostró similitud en su planteamiento, a lo que vivimos en la era Rijkaard. La maquinaría blaugrana volvió a funcionar y de que manera, hasta el penal de Messi, el meta del Racing salvó a su equipo de una lluvia de goles. A tal punto, que me atrevo a decir que un aficionado de Santander habrá terminado con un ataque de nervios. En fin, todos sabíamos de antemano que en partidos como estos el rival se encierra a defender y en ese sentido no hubo mayor sorpresa, salvo insisto, la del buen arquero Toño.
Tampoco podemos hablar de grandes errores defensivos pues el gol del empate vino a balón parado, y debido a la chispa de Pereira que descoloca a Valdés. Otra vez el Racing a encerrarse y allí termina la historia. Un punto de seis posibles y aún muy abajo en la tabla de posiciones, son los ingredientes perfectos para armar un escándalo. Pero como dicen por allí, “la liga es muy larga” y creo que las cosas van a mejorar. Después de todo sabíamos que la transición del proyecto anterior al de Guardiola, no sería tan facil y nadie ha prometido arrasar con títulos. Es más, hace un par de meses algunos recordábamos los inicios de Frank Rijkaard y como estuvo a punto de perder el puesto en su primera temporada al frente del Barça. No veo motivo ahora para exigirle a Josep Guardiola el éxito inmediato, cuando a pesar de haber implementado muchos cambios buenos, no ha hecho otra cosa que empezar su aventura como entrenador.
