Cuanta razón tiene Cruyff

Es la opinión de Attakinsky, publicada en 16/09/2009. Etiquetas:: Uncategorized | Tags: , , , , , ,
El Barça empató con el Inter

El Barça empató con el Inter

Hace apenas unos días, el gran Johan Cruyff escribía en su blog un artículo en el que veía a este Barça más titubeante a pesar de su excelente comienzo, comparado con el de la temporada pasada -que lo ganó todo- que inició con menos puntos. Debo reconocer que hoy la escuadra que dirige Guardiola le ha dado la razón.  A pesar de su nombre, el Inter fue un rival claramente inferior que se limito a contener y esperar, y que si generó alguna llegada con más o menos peligro, no fue debido a su gran juego sino a las imprecisiones blaugrana.

El Barcelona ha mejorado su juego colectivo, es cierto, pues ya no es aquel movimiento horizontal de balón con poco peligro que invitaba a tomar una siesta. Hoy salieron con más velocidad desde atrás, incluso con ventaja, pero los de adelante no lo explotaron. Me llamó especialmente la atención una rápida salida de Gerard Piqué, que condujo hasta medio campo y cuando cedió el balón a un compañero más adelantado, este se entretuvo esperando acompañamiento (y eso que Piqué se proyectaba al área rival) y permitió que los de Mourinho se reagruparan. Al final, se llegó con poco peligro y el buen defensor central optó por regresar a su posición. Esa fue tan solo una de muchas buenas posibilidades que tuvo el Barcelona y que dejó diluir. Por lo demás mucha llegada y con nada de acierto por parte de los definidores.

Uno no exige goleadas -que me encantan- en cada partido, pero si que la posesión y dominio del balón se traduzca en resultados. Ya lo comentaba yo con unos amigos: Guardiola tiene mucho trabajo que hacer para mejorar esto. El Barça no gana por sel el Barça, y las 3, 4 o 5 copas ya son parte del pasado. No valen nada ahora que es una temporada nueva. Si en este ciclo se aspira a ganar algo, hay que ponerse el uniforme de obrero y a sudar.

Un héroe sin villano

Es la opinión de Attakinsky, publicada en 11/05/2009. Etiquetas:: Uncategorized | Tags: , , , , ,
Raúl se lamenta.

Raúl se lamenta.

Ayer, justo cuando estaba a punto de comenzar mi propia celebración del título blaugrana, cae el gol del Villarreal y me quedé con la nota que ya estaba preparando para publicar de forma inmediata, atragantada y con ganas de olvidarme del blog por un buen tiempo. Ahora entiendo lo que sintieron los aficionados del Chelsea con el gol de Iniesta. Pero lo bueno para el entorno culé, es que a nosotros si nos queda otra oportunidad y si la liga no cayó ayer, seguro lo hará este fin de semana. En cuarenta y ocho horas tenemos también ocasión de ver a los de Guardiola levantar la Copa del Rey y así en una sola semana el esfuerzo de toda la temporada daría sus frutos, esperando la cereza del pastel que sería ganar la Champions, si el Manchester, las lesiones y las apelaciones ante la UEFA lo permiten.

Como no puedo decir hoy nada acerca del Barcelona que la prensa o los colegas blogueros no haya publicado entre ayer y hoy, me he decidido a escribir sobre el Madrid. Pero no para hacer fiesta sobre su ya delicada situación sino para reflexionar sobre el gran rival del Barça que ya lleva mucho tiempo dando una imagen más que lamentable. Hace una semana, Alfredo Relaño, director del diario As publicó un artículo titulado El Madrid en el feo papel de nuevo rico en el que muestra una envidia sana por la estructura del fútbol base y la identidad de juego del Barcelona, al mismo tiempo que critica la situación que vive el Real Madrid desde varios años.

Parece mentira, pero hubo un tiempo en que me gustaba el cuadro merengue. Época en la que yo no era culé, pues como muchos saben, a mi el Barça me empezó a gustar por Guardiola. Antes de eso, veía la liga española como veía las demás, solo por amor al fútbol y sin ningún favoritismo. Entonces, el cuadro merengue era una entidad respetable, y sus relaciones con otros clubes de las altas esferas eran cordiales y muy limpias. La calidad por entonces, corría por los últimos años de la denominada “quinta del Buitre” y otros talentos a los que luego se unirían Michael Laudrup, Davor Suker y otros. Como el caso Bosman no había estallado, las canteras de la mayoría de equipos jugaban un papel determinante pues la cantidad de extranjeros (jugadores no españoles) sobre el terreno de juego era de tres, si no mal recuerdo.

Según lo veo, el debacle social (y a veces deportiva) del Madrid tiene nombre propio: Florentino Pérez Rodríguez. Un millonario sin experiencia en lo deportivo que tuvo la visión de contratar a los mejores jugadores del mundo sin importarle mucho el esquema táctico donde deberían encajar las piezas. Colocaría un títere sin opinión para que los entrenara y a los jóvenes canteranos los repartiría por donde fuera sin importarle mucho el futuro de cada uno, a menos que evolucionaran deportivamente y pudieran servirle para sus planes. El perfil del jugador blanco no tenía nada que ver con lo estrictamente deportivo, pero si con lo comercial: mientras más camisolas vendiera, más digno era de formar parte de su proyecto galáctico. Luego, se deshizo vilmente de aquellos obreros que no eran mediáticos pero que jugaban no por exhibirse sino por hambre deportiva: Makelele, Solari, Eto’o o Morientes entre los más sonados. El producto final fue un equipo desequilibrado con una ofensiva de varias docenas de millones de dólares (los famosos Zidanes), apoyados por un grupo de jóvenes echados al primer equipo sin mayor preparación ni experiencia (los famosos Pavones). Lo peor de todo, muchas de sus joyas futbolísticas fueron obtenidas de forma desleal, negociando de manera incorrecta y provocando la rebeldía del jugador de turno, para forzar su salida del otro equipo.

La entidad completa cayó entonces en una espiral eterna en la que nadie vale nada más que dinero. Pieza que no sirve, se cambia por otra de más valor y menor utilidad pues no llega para formar parte de un todo sino para brillar aisladamente. Figo, Van Nistelrooy, Beckham, Robinho y en teoría Cristiano Ronaldo, son todos unos mercenarios que a cambio de mucho dinero aceptan decir públicamente que su máximo sueño es jugar en el Real Madrid. Besan el escudo merengue como lo han hecho anteriormente con muchos otros equipos y constantemente le faltan el respeto a la misma afición que lo apoyo en las buenas, pero les exige en las malas. Los entrenadores no se han salvado, pues Capello y Schuster lograron salir campeones y fueron reemplazados sin mayor remordimiento. También los presidentes han rotado a un ritmo vertiginoso y sin embargo, la cansada afición de la capital tiene intenciones de volver a elegir al que inició todo.

Para el Barcelona puede ser beneficioso en principio, pero a la larga todo héroe necesita su villano para ser famoso, y no imagino que sería del gran clásico del fútbol español si el equipo capitalino no recupera su prestigio y la grandeza que lo caracterizaron durante el siglo pasado. Lamentablemente lo urgente siempre deja aun lado lo importante, y a la nueva directiva solo le interesará seguir gastando para conseguir un título y no invertir en una adecuada preparación de su fútbol base. Parece que la “quinta del Buitre” fue la última gran producción de la cantera madridista que luego solo ha producido ocasionalmente algún Raúl o un Gutí que por sí solos no pueden levantar a todo el equipo. Esto, sumado a la enorme variación de sistemas tácticos y un estilo de juego resultadista, han llevado a que todos seamos testigos de como en el Santiago Bernabeu es cada vez más frecuente escuchar como la grada silba a sus propios gladiadores. Por el bien del espectáculo y de la afición blanca, esperemos que alguien decida terminar con esto y enderezar la nave.

Diseño provisional por Attakinsky | El nuevo diseño aún está en construcción