Un héroe sin villano

Es la opinión de Attakinsky, publicada en 11/05/2009. Etiquetas:: Uncategorized | Tags: , , , , ,
Raúl se lamenta.

Raúl se lamenta.

Ayer, justo cuando estaba a punto de comenzar mi propia celebración del título blaugrana, cae el gol del Villarreal y me quedé con la nota que ya estaba preparando para publicar de forma inmediata, atragantada y con ganas de olvidarme del blog por un buen tiempo. Ahora entiendo lo que sintieron los aficionados del Chelsea con el gol de Iniesta. Pero lo bueno para el entorno culé, es que a nosotros si nos queda otra oportunidad y si la liga no cayó ayer, seguro lo hará este fin de semana. En cuarenta y ocho horas tenemos también ocasión de ver a los de Guardiola levantar la Copa del Rey y así en una sola semana el esfuerzo de toda la temporada daría sus frutos, esperando la cereza del pastel que sería ganar la Champions, si el Manchester, las lesiones y las apelaciones ante la UEFA lo permiten.

Como no puedo decir hoy nada acerca del Barcelona que la prensa o los colegas blogueros no haya publicado entre ayer y hoy, me he decidido a escribir sobre el Madrid. Pero no para hacer fiesta sobre su ya delicada situación sino para reflexionar sobre el gran rival del Barça que ya lleva mucho tiempo dando una imagen más que lamentable. Hace una semana, Alfredo Relaño, director del diario As publicó un artículo titulado El Madrid en el feo papel de nuevo rico en el que muestra una envidia sana por la estructura del fútbol base y la identidad de juego del Barcelona, al mismo tiempo que critica la situación que vive el Real Madrid desde varios años.

Parece mentira, pero hubo un tiempo en que me gustaba el cuadro merengue. Época en la que yo no era culé, pues como muchos saben, a mi el Barça me empezó a gustar por Guardiola. Antes de eso, veía la liga española como veía las demás, solo por amor al fútbol y sin ningún favoritismo. Entonces, el cuadro merengue era una entidad respetable, y sus relaciones con otros clubes de las altas esferas eran cordiales y muy limpias. La calidad por entonces, corría por los últimos años de la denominada “quinta del Buitre” y otros talentos a los que luego se unirían Michael Laudrup, Davor Suker y otros. Como el caso Bosman no había estallado, las canteras de la mayoría de equipos jugaban un papel determinante pues la cantidad de extranjeros (jugadores no españoles) sobre el terreno de juego era de tres, si no mal recuerdo.

Según lo veo, el debacle social (y a veces deportiva) del Madrid tiene nombre propio: Florentino Pérez Rodríguez. Un millonario sin experiencia en lo deportivo que tuvo la visión de contratar a los mejores jugadores del mundo sin importarle mucho el esquema táctico donde deberían encajar las piezas. Colocaría un títere sin opinión para que los entrenara y a los jóvenes canteranos los repartiría por donde fuera sin importarle mucho el futuro de cada uno, a menos que evolucionaran deportivamente y pudieran servirle para sus planes. El perfil del jugador blanco no tenía nada que ver con lo estrictamente deportivo, pero si con lo comercial: mientras más camisolas vendiera, más digno era de formar parte de su proyecto galáctico. Luego, se deshizo vilmente de aquellos obreros que no eran mediáticos pero que jugaban no por exhibirse sino por hambre deportiva: Makelele, Solari, Eto’o o Morientes entre los más sonados. El producto final fue un equipo desequilibrado con una ofensiva de varias docenas de millones de dólares (los famosos Zidanes), apoyados por un grupo de jóvenes echados al primer equipo sin mayor preparación ni experiencia (los famosos Pavones). Lo peor de todo, muchas de sus joyas futbolísticas fueron obtenidas de forma desleal, negociando de manera incorrecta y provocando la rebeldía del jugador de turno, para forzar su salida del otro equipo.

La entidad completa cayó entonces en una espiral eterna en la que nadie vale nada más que dinero. Pieza que no sirve, se cambia por otra de más valor y menor utilidad pues no llega para formar parte de un todo sino para brillar aisladamente. Figo, Van Nistelrooy, Beckham, Robinho y en teoría Cristiano Ronaldo, son todos unos mercenarios que a cambio de mucho dinero aceptan decir públicamente que su máximo sueño es jugar en el Real Madrid. Besan el escudo merengue como lo han hecho anteriormente con muchos otros equipos y constantemente le faltan el respeto a la misma afición que lo apoyo en las buenas, pero les exige en las malas. Los entrenadores no se han salvado, pues Capello y Schuster lograron salir campeones y fueron reemplazados sin mayor remordimiento. También los presidentes han rotado a un ritmo vertiginoso y sin embargo, la cansada afición de la capital tiene intenciones de volver a elegir al que inició todo.

Para el Barcelona puede ser beneficioso en principio, pero a la larga todo héroe necesita su villano para ser famoso, y no imagino que sería del gran clásico del fútbol español si el equipo capitalino no recupera su prestigio y la grandeza que lo caracterizaron durante el siglo pasado. Lamentablemente lo urgente siempre deja aun lado lo importante, y a la nueva directiva solo le interesará seguir gastando para conseguir un título y no invertir en una adecuada preparación de su fútbol base. Parece que la “quinta del Buitre” fue la última gran producción de la cantera madridista que luego solo ha producido ocasionalmente algún Raúl o un Gutí que por sí solos no pueden levantar a todo el equipo. Esto, sumado a la enorme variación de sistemas tácticos y un estilo de juego resultadista, han llevado a que todos seamos testigos de como en el Santiago Bernabeu es cada vez más frecuente escuchar como la grada silba a sus propios gladiadores. Por el bien del espectáculo y de la afición blanca, esperemos que alguien decida terminar con esto y enderezar la nave.

Empieza a calentarse el mercado (1)

Es la opinión de Attakinsky, publicada en 13/03/2008. Etiquetas:: Uncategorized | Tags: , , , , , , ,

Aún sin conocer el desenlace de los tres torneos en los que el Barcelona participa, pero sabiendo de memoria el libreto de la campaña, basado en resultados irregulares y mucho sufrimiento, ya empezamos a vivir la avalancha de rumores acerca de los posibles traspasos e incorporaciones. Cada quien se forma su propia opinión y expresa sus deseos acerca de determinados fichajes, así como también de las bajas tan anheladas de determinados jugadores, o entrenadores. Los que nos hemos propiciado un espacio público para ejercer nuestra libertad de expresión, no desaprovechamos la oportunidad de exponer nuestro punto de vista al respecto. Así pues, debo aclarar que he decidido iniciar mi detallada versión de los retoques a la plantilla, por la pieza más importante de todas, el entrenador.

Claro está que son los jugadores los que ganan y pierden los partidos, pero es el técnico el que decide la manera en que se hace. Desde quien juega hoy, pasando por la posición en que debe hacerlo, y el planteamiento táctico del equipo, es decisión en nuestro caso de Frank Rijkaard. De todo corazón debo decir que el esquema 4-3-3 es uno de los que más me gusta , sobre todo en un equipo como el Barça, en el que los extremos ofensivos (Messi y Ronaldinho), no se limitan a las bandas sino que se proyectan hacia la porteria junto con Eto’o. Los dos laterales, que pueden ser Silvinho y Zambrotta alcanzan los limites del campo contrario y los medios creativos (Iniesta y Xavi) constantemente merodean por el área rival. Esto logra un total de hasta siete hombres en ataque, contando todavía con las ocasionales excursiones de Puyol, Milito o Touré. En otras épocas he vivido desde el 3-4-3 del “Dream Team” con el que se practicaba un juego super ofensivo y bastante arriesgado, hasta el 4-5-1 de Bobby Robson en el que prácticamente solo Ronaldo tenía permiso de anotar, pues en la media cancha habían dos pivotes, un creativo y dos extremos dedicados a hacer los centros al área.

Aparte del sistema de juego, Rijkaard ha apostado fuertemente por los canteranos del equipo y ha sabido configurar la plantilla sin las exigencias típicas de muchos entrenadores que quieren determinados ‘cracks’ en sus equipos, o la obsesión por llenar de compatriotas el Camp Nou en el caso de Van Gaal. Implantó un sistema de juego bonito muy atractivo y nunca se le subió el éxito a la cabeza, dejando siempre que fueran lo jugadores los que se llevaran los halagos. Tampoco ha tenido los encontronazos de Schuster, Mourinho o Aragonés con la prensa, por lo que se ha ganado el agradecimiento de la misma.

Por otra parte, sus debilidades radican a mi modo de ver, en su forma de afrontar los problemas. De entrada, en su primera temporada, llegamos a mitad del calendario pidiendo su destitución debido al mal juego del equipo que acabó perdiendo un invicto de más de dos décadas frente al Madrid en el mismísimo Camp Nou. Ya con la soga en el cuello, decidió jurárselo todo con una apuesta que lo llevaría a ganar dos ligas y una Champions. Lamentablemente luego de eso, el equipo ha caído en una espiral de mala disposición (Ronnie y Deco), juego mediocre (Marquez, Zambrotta, Henry) y falta de concentración, de la que no se ha podido levantar. Es entonces cuando se ha visto que es incapaz de reaccionar adecuadamente, que le falta mano dura y que como motivador no tiene éxito, pues no ha podido inyectarle esa dosis de ambición y coraje a la plantilla, que tanta falta ha hecho en los últimos meses. La cuerda se rompe siempre por la parte más delgada, y a menos que se consiga el milagro esta temporada y se vea un remate espectacular que nos dé como mínimo dos de los tres títulos en disputa, creo que es necesario un cambio de entrenador.

El posible sustituto, debe adaptarse lógicamente a las necesidades del Barcelona y a los jugadores que ya visten de blaugrana. Mi opinión sobre José Mourinho describe claramente la postura que tengo respecto a los técnicos que creen que por el peso de su nombre pueden cambiar la filosofía general de juego del conjunto, amarrando a una posición a los que han tenido siempre la libertad de moverse por toda la cancha, como ha sido el caso de Ronaldinho, Eto’o, Messi o Iniesta. Mis posibles opciones pasan por aquellos entrenadores que practican un fútbol ofensivo y bonito, como Arsène Wegner, que conozcan la liga española, es decir Rafa Benitez o Juande Ramos y mejor todavía (esto sería lo ideal), que conozcan la ideología del Barça. Entre estos últimos Hristo Stoichkov, Michael Laudrup, Josep Guardiola o Ronald Koeman, cuatro integrantes del glorioso “Dream Team”.

De los primeros tres de la lista, yo estaría mas que satisfecho con cualquiera, pero siendo realista dudo que estén al alcance del Barcelona, pues están muy protegidos por barreras construidas a pura libra esterlina. De los de casa, al gran “Pep” le falta la experiencia en primera división que creo que es necesaria para él todavía, pues no lleva mucho tiempo entrenando. El búlgaro no me parece mala opción, le sobra carácter y vocación ofensiva, pero aún no se ha desempeñado en equipos grandes y es allí donde realmente se vería su calidad como entrenador. Si de carácter se trata, debo admitir que me sorprendió mucho Ronald Koeman tomando por los cuernos a una plantilla rebelde, y no le tembló la mano para eliminar a los renegados más influyentes, sabiendo lo que eso le podría significar en el entorno. Tiene experiencia entrenando en la liga holandesa y solo queda ver si a ese caos naranjero lo puede meter al menos en puestos de la UEFA.

Finalmente, el preferido de muchos (entre los que me incluyo), que no es otro que el actual técnico del Getafe, Michael Laudrup. Varias temporadas en el Brondby, y una excelente campaña lo han catapultado al estrellato en cuanto a entrenadores se refiere. No se arruga frente a equipos grandes, sabiendo plantearles cara con un juego ordenado, lleno de visión e ideas. No entrena a un grande aún, pero si con un conjunto humilde económicamente hablando, ha logrado destacar e imprimir ese estilo y forma de pensar a sus jugadores, no me imagino hasta donde podría llegar en el equipo culé. Muy probablemente apostaría por una variante del 4-4-2, al que la plantilla se podría acomodar con facilidad. Pero eso ya sería cuestión suya.

No se quien sea el elegido, si es alguno de mi lista o algún otro. Ni siquiera tengo la certeza de que Rijkaard deje el equipo al final de temporada. Lo que tengo claro, es que urge un cambio de mentalidad, del nivel de compromiso y de algunas piezas para que mi querido F.C. Barcelona regrese a practicar ese ‘jogo bonito’ que tanto me gusta y con el espero pueda volver a ganar títulos importantes. Dentro de poco, continuaré mi exposición de las altas y bajas de jugadores, pues allí seguro, si habrá más de algún movimiento.

Diseño provisional por Attakinsky | El nuevo diseño aún está en construcción