Se viene el clásico

Henry y Abidal
Luego de casi quince días de no publicar nada por motivos ajenos a mi buena voluntad, retomo hoy la actualidad blaugrana.
Este fin de semana, las cosas parecieron salir mejor de lo acostumbrado al Barcelona, pues en su ya famoso “diciembre negro”, ha logrado solventar con aparente facilidad a dos sus más cercanos perseguidores. Por cuestiones del calendario, el siguiente rival en liga, nada más y nada menos que el Real Madrid ha enfrentado esta temporada a los mismos rivales de los culés, pero con una semana de retraso. Algunos pesimistas, pensaban que esto daba ventaja a los blancos pues viendo los partidos de los azulgrana, podrían tenerlo más fácil estudiando como ganarle a esos equipos. Pero la realidad es otra, en los últimos partidos, el conjunto que ha salido más o menos mal parado de su enfrentamiento con los hombres de Guardiola, han sido el azote de los de Schuster, concretamente Getafe y Sevilla.
De esta manera, no se puede esperar mejor ambiente para el clásico de la siguiente semana, pero no por eso la postura del equipo debería cambiar. Aún con los gritos de “Calderón Dimisión” que se escucharon en le Bernabeu y la precaria situación del técnico alemán, sería un suicidio futbolístico cambiar de entrenador antes de tan importante partido, cuando la lógica indica que una eventual derrota el sábado sería la excusa perfecta para hacerlo. Así pues, asumiendo que Schuster se jugaría el puesto frente al Barcelona, en una situación donde ya no le quedaría nada que perder, pero sí mucho que ganar, es probable que se la juegue con una apuesta arriesgada tratando de poner en jaque a los culés y animando a los suyos con promesas de una remontada bastante fantasiosa.
Por este motivo, ahora menos que nunca, los jugadores del Barça, deberían relajarse pensando que el Madrid va en picada y queriendo hacer otra manita histórica con gambetas, rabonas, taquitos, sombreros y chilenas incluidas. Nada de eso, los merengues saltarán al campo con el cuchillo entre los dientes tratando de salvar el cuello propio, el de su entrenador y hasta del presidente. Estoy seguro entonces, que el Pep hará mucho en la semana para mantener la concentración al máximo y que Xavi y diez más saldrán muy enfocados frente a once manojos de nervios vestidos de blanco. Y si quieren mi pronóstico del partido, se los doy con mucho gusto: Mijatovic le va a echar la culpa al árbitro.
Posdata: Esta semana recibí el correo electrónico de un lector (Manolo), preguntando por el origen de la palabra “culé”, y entonces me permito copiar una pequeña explicación que encontré hace tiempo en la Internet, y le he agregado algunos comentarios en letra pequeña:
“Suele decirse que es porque en la época en que el Fútbol Club Barcelona (cuyos seguidores son los únicos llamados culés) todavía no tenía estadio (principios del siglo XX) y jugaba en un campo sin gradas, los aficionados solían sentarse en lo alto de los muros que rodeaban al campo. Así, cuando alguien pasaba por la calle contigua durante un partido o entrenamiento, se encontraba una fila de “culés” (literalmente ´culo´ en catalán, pues desde abajo solo veía el trasero) asomando por encima de la tapia.”
