Por el bien del Barça

Es la opinión de Attakinsky, publicada en 07/03/2008. Etiquetas:: Uncategorized | Tags: , , , , , , , , , ,

Hace algunos días le contaba a un amigo mío (el Gabo), algunas anécdotas del Barcelona en tiempos del Dream Team. Él es más joven que yo y empezó a seguir al Barça en tiempos de Rivaldo, así que no alcanzó a conocer algunos detalles de esa época. La conversación giraba alrededor de los motivos que llevaron a Michael Laudrup a fichar por el Madrid, y entonces le expliqué que por aquellos años solo se permitía a los equipos un máximo de tres jugadores no españoles sobre el terreno de juego y que por tal motivo, tras la llegada de Romario que se juntó con Stoichkov y Koeman, el gran perjudicado resultó siendo el excelente medio campista danés.

Así es, ocho españoles y tres extranjeros. Era el fútbol español en su máxima expresión. Lo mismo para Italia, Inglaterra y las demás ligas. El asunto perdió su esencia cuando en 1995 se resolvió el Caso Bosman a favor del jugador y los equipos más importantes se llenaron de foráneos y a los no europeos se les empezó a llamar extra-comunitarios. Se pasó de tres extranjeros de calidad, auténticos ‘cracks’, a llenar equipos como el Barça de una bola de europeos mediocres que en realidad son mano de obra barata (Rudd Hesp, ‘Bolo’ Zenden, Coco y muchos otros), se perdió el valor de las canteras y lo que es peor, abrió la puerta al fraude de docenas de africanos y sudamericanos que se cuelan con pasaporte comunitario porque tienen un abuelo italiano, una madre francesa y hasta un perro que es pastor alemán.

Pues hoy estaba leyendo una nota en Diario AS, y me llevé una muy agradable sorpresa al enterarme de que Joseph Blatter quiere implementar como regla una norma llamada ‘6+5′, con la que pretende regularizar la presencia de seis jugadores ‘nacionales’ de forma permanente dentro de la cancha. Excelente medida que de paso forzaría a retomar con mucha seriedad las divisiones inferiores de los equipos y a mantener en el caso de España, al menos otra cantidad igual de jugadores españoles en la banca para cubrir las posibles bajas.

Uno de los más beneficiados sería el Barcelona, o al menos, de los afectados en menor medida. Digo esto, porque al día de hoy, el equipo culé tiene una de las mejores canteras en Europa y con toda seguridad la que más produce jugadores de clase mundial. Nombres como Puyol, Iniesta, Xavi, Messi, Bojan, Valdés entre los de casa, además de Cesc Fábregas, Pepe Reyna, Ivan de la Peña y muchos otros que juegan en diferentes equipos del viejo continente llevan sangre Blaugrana. Si la medida se hace ley, con relativamente poco esfuerzo se puede repescar a Cesc, Marc Crosas o Sergio García, contando además con valores emergentes como Gai Asulín o el mismo Giovani Dos Santos.

Los muy perjudicados serían equipos que han ninguneado a muchos de sus canteranos sembrándolos en la banca sin opciones de jugar o vendiéndolos a precio de oferta para comprar extranjeros mercenarios que no han demostrado lo que vale su ficha. No digo ningún nombre especial, pero cada quien sacará sus conclusiones. Equipos “ingleses” que no tienen un solo jugador inglés como titular, o lo mismo pero en versión italiana son casos extremos donde solo importa el color de la camiseta y no la identidad del equipo. Por otro lado, tenemos el meritorio ejemplo del Athletic de Bilbao, que hasta la fecha solo juega con una plantilla en donde todos sus integrantes son vascos.

No nací en Barcelona, ni siquiera soy español, pero como fanático culé entiendo la identidad catalana del equipo y aplaudo su vehemencia al defender sus raíces y sus principios. Es por ello que siempre he estado a favor de aquella frase de “más cantera y menos cartera” que algún ex-presidente del Barça se ganó cuando despilfarró millones en nombres de dudosa valía. Esperemos pues, que la medida de Blatter no quede solo como una iniciativa, sino que en unos años volvamos a ver un equipo en su mayoría español/catalán que viste de blaugrana y que integra en su plantilla únicamente lo mejor del extranjero, sabiendo que posee una sólida base, criada y cultivada por mano propia.

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