Alguien no hizo bien su trabajo

Iván de la Peña
No me refiero al arbitro, a quien ahora se intenta señalar como culpable del la derrota que el Barcelona recibió hoy a manos del Espanyol. Como decía hace unas semanas, no creo que los colegiados piten en contra o a favor de determinados equipos, simplemente hacen mal su trabajo y eso es una plaga que afecta a casi todos los partidos de la liga española. Y a pesar del arbitraje bueno o malo, siempre hay equipos que hacen prevalecer su fútbol sobre los errores de los señores de negro y terminan llevándose los tres puntos. Este había sido el caso del Barça hasta hace un par de jornadas. Aunque si bien el empate ante el Betis no me parecio tan malo e incluso se podía aprovechas ese “tropiezo” para sacar algunas circunstancias favorables, lo de el Espanyol no puede tener justificación alguna.
No estamos hablando de la final de la Champions como para decir que era un encuentro mu reñido y que una mala decisión arbitral, cambió el resultado. Estamos refiriendonos a un partido de liga entre el lider y el colista, que para más “inri” llevaba veintisiete años sin conocer la victoria en el Camp Nou. en esta ocasión, los goles del rival fueron legales, y hasta donde sé, no se le anularon tres goles al Barça como para pretender que el arbitro haya manipulado el resultado. La expulsión de Keita, merecida o no, viene como anillo al dedo para recordar el absurdo de permitir a los colegiados utilizar su criterio para sanciona.
Esta vez, el Barcelona jugó muy mal y no puede decirse que es culpa de Guardiola por haber iniciado con Hleb, o que Messi no jugó, o que Eto’o no anda en su mejor momento, porque todas esas excusas eran falsas el día de ayer. Con Messi en el campo, con el mejor Eto’o que hemos visto y con una alineación muy buena, el Barcelona se dejó faltar el respeto en su propio estadio. Vadés falló es cierto, pero fallaron más los delanteros blaugrana que debieron perforar la meta contraria en varias ocasiones. La falta de oportunidades en la primera mitad es contundente.
Al César lo que es del César. Y a Iván de la Peña mis más sinceras felicitaciones pues aún se le notan destellos de aquel mediocampista habilidoso y con visión que logró que la grada del Camp Nou coreara su nombre al grito de “viva viva De la Peña”. Ese canterano que le servía milimétricamente los balones a Ronaldo y que luego pagó duramente el precio de una fama muy precoz y unos elogios desmedidos por parte de afición y prensa por igual. Ayer, su recuerdo nos metió dos goles y nos hizo un llamado de atención para que su caso no se repita ni con Messi, ni con Bojan ni con nadie más.
Hace una semana, “Ojo.crítico” exponía su opinión acerca del empate contra el Betis, y presentaba sus motivos según los cuales ese aprtido debió ganarse. Hoy, no puedo más que hacer eco de sus palabras y darle la razón: “Estoy de acuerdo contigo en que un empate fuera de casa en teoría es bueno. Pero hay otros factores: 1º: eran tres puntos relativamente fáciles de ganar con la alineación normal del Barça, ni siquiera el Betis esperaba empatar o ganar. 2º: En una liga normal ya el Barça sería campeón, aventaja al tercero, cuarto y quinto casi por 20 puntos, pero estamos en España donde la Liga está hecha para el Real Madrid, equipo que se ha visto fortalecido con este tan esperado recorte de puntos frente al Barça, y que amablemente Guardiola le obsequió. Ya pasó hace 2 años con Rijkaard y a punta de regalitos perdimos la liga. 3º: El entrenador está para ganar el partido de “hoy”, no el de “mañana”, no entiendo lo de guardar las municiones cuando el partido se va perdiendo.”