Primer objetivo casí listo

Leo Messi y Puyol
Después de once años que el Barcelona ganó su última Copa del Rey, con un Rudd Hesp convertido en héroe bajo la tutela del infame Louis Van Gaal, el equipo de mis amores regresa a la final del torneo y por la puerta pequeña. Frente al mismo rival de aquella final que se decidió por los lanzamientos desde el punto de penal, se obtuvo un empate con sabor a derrota y con la impresión de que bien pudo haberse pasado otro año sin el título copero.
Me había aguantado las ganas de escribir, con la esperanza de que el mal momento sea algo pasajero, pero ahora luego de varios partidos ya empieza a oler a problemas serios. Pese a conseguir el pase a la final y estar a un paso de obtener el primer título de la temporada, el Barcelona sigue sin ganar. Y no solo no gana, sino que encima ha empezado a jugar mal, a tal punto que rivales en teoría accesibles se le atragantan y hasta le roban los tres puntos.
Mucho deberá trabajar Guardiola y sus jugadores para recobrar un ritmo que al menos les permita mantener la ligera ventaja que aún poseen sobre un Madrid, que pese a estar en una dinámica ganadora, no tenían esperanzas mientras estaban a doce puntos. Un repunte blaugrana y seguro los merengues se desmoronan, pero eso depende solo de los hombres del Pep.
Por otro lado, merece un enorme reconocimiento el hecho de que el Athletic de Bilbao haya logrado también colarse en la final, derrotando contundentemente a un Sevilla que se vio arrinconado frente a los renovados Leones Vascos. Dentro de unas semanas podremos ver a los dos máximos ganadores del torneo medirse frente a frente en uno de los clásicos de fútbol español. Ambos equipos (junto al Real Madrid) no han descendido nunca y por si fuera poco, los tres ostentan numerosos títulos de liga y copa.
Para más orgullo de su gente, el Bilbao se mantiene en estos días fiel a su política de utilizar solo jugadores vascos. Tradición muy noble que le da un toque de distinción único (¿algún día jugará el Barça solo con catalanes?). Sin ahondar demasiado e el pasado, recientemente los nombres de Joseba Etxeberría, Julen Guerrero o Andoni Zubizarreta, resaltan en la lista de otros que excelentes futbolistas vascos como Urzaiz y su sucesor natural, Llorente.
Esperemos pues que el Barcelona mejore su juego, y que en Mestalla disfrutemos de un gran partido digno de sus competidores y sus grandes aficiones. Por mi parte, ya ha sido suficiente, este fin de semana toca ganar, y jugando bien.
