Memorias futbolísticas I
Inicio esta serie con un bonito recuerdo que me acaban de refrescar vía twitter.
A principios de 1998 se jugó en Estados Unidos la Copa de Oro que define al campeón del área de Concacaf. El representativo de mi querida Guatemala tuvo suerte de que en el sorteo para la fase de grupos, quedara junto a las selecciones de El Salvador (esta fue la última copa del “mágico” González), Jamaica y un invitado de lujo: el campeón del mundo, Brasil. La “verdeamarela” no le faltó el respeto al torneo y jugó con figuras como el portero Tafarrel, Denilson, Romario y “el animal” Edmundo entre otros.
Con su posición de equipo modesto, el combinado Guatemalteco inició el torneo con la esperanza de no recibir una goleada memorable y hacer un papel decente frente a los brasileños. Así pues, llegó la fecha por todos anhelada: el 5 de febrero y una mezcla de emoción y nerviosismo invadió todo el territorio nacional.
Contrario a los que todos esperábamos, el técnico Miguel Ángel Brindisi no se echó a defender sino mandó a los chapines a hacer un fútbol muy bonito y atrevido que tomó por sorpresa a los entonces tetracampeones. Poco a poco los nombres de mis compatriotas fueron eclipsando a los de las estrellas cariocas. Denilson incluso llegó a lanzar el balón fuera del campo por el acoso de Everaldo Valencia. Así se llegó al medio tiempo con un honorable 0-0 en el marcador. Tras la reanudación Brasil creó varias oportunidades hasta que alrededor de la hora de juego una escapada de Romario obligó a un defensor a cometer falta en el área sobre el ex-delantero blaugrana. El penalty lo transformó él mismo “chapulín” de forma impecable y dio la ventaja a su combinado.
A pesar de la derrota parcial, todos podíamos estar orgullosos de nuestros hombres que, frente al que por esos días era el equipo más fuerte del mundo, perdían solo por 1-0 y de penal. Sin embargo, aún había tiempo y Guatemala se fue hacía arriba con todo, llegando a arrinconar a los hombres de Mario “el lobo” Zagallo, que terminó pidiendo la hora. Minuto 89… 90… el arbitro señala 4 de tiempo añadido… 91… 92… 93… y llega la última ofensiva para Guatemala. Falta al borde del área que cobra el eterno Juan Manuel “memín” Funes y luego la historia por todos conocida:
Juan Carlos “el pin” Plata había logrado el sueño de todo futbolista: marcar el gol del empate, en el último suspiro del partido más importante de su carrera. Lo que pasó en los siguientes minutos no lo recuerdo con claridad, todos festejaban, muchos salieron a las calles, los tradicionales sonidos de la pólvora se hicieron sentir por todo el país y la euforia duró varios días. Ahora yo pregunto: ¿cómo recuerdan mis compatriotas ese gol?
10 Comments »
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Hay momentos en el fútbol que jamás se olvidan, y ese es uno de ellos.
Saludos.
Como dice Gabriela, son momentos que jamás se olvidan.. aunque da tristeza darnos cuenta que hoy casi 12 años después es uno de los mas grandes logros que podemos celebrar de nuestra selección…
Sin embargo como olvidar ese famoso gol y la celebración después en el Obelisco.. imaginen si llegaramos a hacer algo importante alguna vez en el mundial la alegría que eso pudiera causarnos a todos los guatemaltecos… ahhh que lindo es soñar !!!
¡WOW! me emocioné con el vídeo, casi puedo decir que me sentí guatemalteco.Tú post es muy bonito y me recuerda a Historia sagrada del fútbol que aquí en España es una sección del cadena SER en la que José Antonio Martín Domínguez, Petón narra historias del fútbol, jugadores míticos; él narra esas historias casi como un poema incluso con música de fondo.
Sin duda que esta gesta de la selección de Guatemala es inolvidable.
Saludos Gabriela, Carlos Hugo y Gianluca Basile Fan.
Si, en realidad como menciona Carlos Hugo, ha sido de las pocos logros que ha tenido nuestra selección. Luego de eso un campeonato Centroaméricano y un campeonato del Norceca (equivalente a la Concacaf pero hace tres décadas).
Este tipo de gestas son obviamente inolvidables y por ello puedo sentirme claramente identificado con equipos como Alcorcón o Real Irún cuando logran tumbar a un grande
Lo que menciona Gianluca Basile Fan me parece muy bonito. Es bueno recordar o conocer lo que se sintió en determinada época, pues luego de muchos años uno busca en los libros o en internet y solo ve un marcador simple (1-2 por ejemplo en el Maracanazo) y no se alcanza a comprender la magnitud de su importancia y todo lo que se debió vivir a raíz de eso.
Gracias por los comentarios.
yo vivi el golazo, la cara de Zagallo nunca se me olvido y pues agradezco a los jugadores de esa época por las falsas esperanzas, nos hicieron soñar al menos y en mi colonia hasta cuetes quemaron
Hola Attakinsky!
El fútbol sirve para sentirnos orgullosos de nuestros colores, sean nacionales o de club.
Sentido post.
sílvia
Hace tanto tiempo y aun tan fresco como si fuera ayer, recuerdo que la euforia era equivalente a como si hubiéramos ganado el mundial, el after en el obelisco fue espectacular.
Saludos demuxer, Silvia y arigalt:
En serio fue impresionante ver la cantidad de gente q se volcó a las calles a celebrar como nunca se había hecho en Guatemala. Lamentablemente no hemos vuelto a tener motivos para hacerlo debido a la corrupción y negligencia de los que dirigen nuestro fútbol.
Pero el recuerdo nadie nos lo quita.
No se me olvida la cara ze Zagallo. XD
Debió ser muy emocionante. Siempre está bien recordar momentos como este.
Adéu!