Memorias futbolísticas I

Es la opinión de Attakinsky, publicada en 03/02/2010. Etiquetas:: Uncategorized | Tags: , , , ,

Inicio esta serie con un bonito recuerdo que me acaban de refrescar vía twitter.

A principios de 1998 se jugó en Estados Unidos la Copa de Oro que define al campeón del área de Concacaf. El representativo de mi querida Guatemala tuvo suerte de que en el sorteo para la fase de grupos, quedara junto a las selecciones de El Salvador (esta fue la última copa del “mágico” González), Jamaica y un invitado de lujo: el campeón del mundo, Brasil. La “verdeamarela” no le faltó el respeto al torneo y jugó con figuras como el portero Tafarrel, Denilson, Romario y “el animal” Edmundo entre otros.

Con su posición de equipo modesto, el combinado Guatemalteco inició el torneo con la esperanza de no recibir una goleada memorable y hacer un papel decente frente a los brasileños. Así pues, llegó la fecha por todos anhelada: el 5 de febrero y una mezcla de emoción y nerviosismo invadió todo el territorio nacional.

Contrario a los que todos esperábamos, el técnico Miguel Ángel Brindisi no se echó a defender sino mandó a los chapines a hacer un fútbol muy bonito y atrevido que tomó por sorpresa a los entonces tetracampeones. Poco a poco los nombres de mis compatriotas fueron eclipsando a los de las estrellas cariocas. Denilson incluso llegó a lanzar el balón fuera del campo por el acoso de Everaldo Valencia. Así se llegó al medio tiempo con un honorable 0-0 en el marcador. Tras la reanudación Brasil creó varias oportunidades hasta que alrededor de la hora de juego una escapada de Romario obligó a un defensor a cometer falta en el área sobre el ex-delantero blaugrana. El penalty lo transformó él mismo “chapulín” de forma impecable y dio la ventaja a su combinado.

A pesar de la derrota parcial, todos podíamos estar orgullosos de nuestros hombres que, frente al que por esos días era el equipo más fuerte del mundo, perdían solo por 1-0 y de penal. Sin embargo, aún había tiempo y Guatemala se fue hacía arriba con todo, llegando a arrinconar a los hombres de Mario “el lobo” Zagallo, que terminó pidiendo la hora. Minuto 89…  90… el arbitro señala 4 de tiempo añadido… 91… 92… 93… y llega la última ofensiva para Guatemala. Falta al borde del área que cobra el eterno Juan Manuel “memín” Funes y luego la historia por todos conocida:

Juan Carlos “el pin” Plata había logrado el sueño de todo futbolista: marcar el gol del empate, en el último suspiro del partido más importante de su carrera. Lo que pasó en los siguientes minutos no lo recuerdo con claridad, todos festejaban, muchos salieron a las calles, los tradicionales sonidos de la pólvora se hicieron sentir por todo el país y la euforia duró varios días. Ahora yo pregunto: ¿cómo recuerdan mis compatriotas ese gol?

Diseño provisional por Attakinsky | El nuevo diseño aún está en construcción