Eso de besar el escudo…

Zlatan Ibrahimovic
A mí en lo personal, me parece que es gesto reservado solo para aquellos que se lo han ganado por su contribución a los logros del equipo o bien por su trayectoria de varios años dentro de la entidad que representan. Iniesta, Xavi, Puyol, Messi o Valdés entre otros pueden darse ese lujo y la gente lo agradece pues han crecido desde muy jóvenes en las diferentes categorías de la institución y juegan ante todo, por amor al Barça. Sin embargo, otros foráneos han logrado la aceptación de la grada para realizar ese acto simbólico. Luis Enrique por ejemplo, que provenía del mismísimo Real Madrid pero que en su época llegó a convertirse en un símbolo culé, al igual que lograron hacerlo Stoichkov o Bakero durante los años del “Dream Team” o incluso el temperamental Eto’o, en tiempos recientes.
Precisamente el camerunés, fiel a su carácter evito hacer lo mismo en su presentación como jugador interista. Todo un ejemplo de profesionalismo al dejar claro que la escuadra de Mourinho no es el equipo de sus amores, pero que como buen deportista lo dará todo sobre el terreno de juego. Un gesto de respeto hacia sus propias convicciones, hacia la afición italiana y claro, a todos los culés. Eto’o no vende imagen y no necesita ganarse a la grada con semejante lisonja.
Amén de la calidad del sueco Ibrahimovic, me parece realmente inapropiado y hasta un poco ofensivo que haya decidido replicar el falso y patético besito al escudo que según parece, ya se convirtió en un rito mercenariogaláctico (Digo mercenario por Cristiano y galáctico por Kaká). No sé al momento la opinión del lector, si realmente le importará o no, pero ya estoy cansado de ver como muchos futbolistas tienen ambigüedad de amores con dos o tres equipos que les pretenden y cuando al final uno les contrata, resulta que justamente ese ha sido toda la vida el equipo de sus sueños.
En ese sentido me parece que antes había más dignidad: Maradona fiel a su Boca Juniors, Romario al Flamengo y Francescoli a River Plate. Todos ellos pasaron por grandes equipos y ganaron muchos títulos importantes sin rebajarse a simular falsos amores por ningún otro club. Esperemos entonces que “Ibra” al igual que Eto’o demuestre en el campo lo que vale y que se gane los corazones de la afición con goles y entrega, pero no con falsedad.
1 Comment »
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Hola!
es un gesto innecsario y muy poco creíble. Incluso cuando lo hacen los canteranos, quienes tampoco tienen muchos problemas para marcharse del club o plantearles pulso al buscar una mejora económica.
Los que realmente podemos besar el escudo somos los aficionados. Somos fieles al club sin recibir nada a cambio. Nos guiamos por los sentimientos, mientras todos los futbolistas se basan en sus intereses.
saludos
sílvia