Adios al diciembre negro

Samuel Eto'o
Ese gran escollo que el Barcelona siempre ha tenido por estas fechas, y que parecía más grande aún cuando vimos el calendario al iniciar la temporada, resultó ser pura leyenda y es precisamente ahora, a mediados de diciembre que el equipo blaugrana vuela cuando los demás caminan. Pase lo que pase contra el Villarreal, ya el fantasma de navidad no es capaz de espantar a los culés este año. Sin embargo, para mí lo más peligroso viene a partir de enero y me refiero a la segunda vuelta.
A partir de la decimonovena jornada, los de Guardiola enfrentaran de nuevo al resto de la liga, con la probable desventaja de que el resto de equipos ya sabrán a que atenerse. Tendrán bien estudiado al equipo y las victorias aunque seguirán llegando, no serán tan fáciles no holgadas como hasta ahora. Entonces Guardiola deberá trabajar mucho para no caer en lo que le ocurrió a Rijkaard, que una vez que le encontraron en remedio a su equipo, le costo mucho trabajo volver a ganar con contundencia (amén de las parrandas de las ovejas negras).
¿A qué viene todo esto? Bueno, los rectores recordarán que el Barça de Rijkaard jugaba muy bien contra equipos que se abrían mucho para jugarle de tu a tu, o los que se encerraban para resistir los embates catalanes que terminaban por encontrar el gol de una manera u otra. Pero de pronto, algunos rivales le empezaron a disputar el balón y controlar la media cancha, y de pronto, el Barcelona se vio en apuros contra equipos que no debieron representar ningún problema.
Parecía que nadie le había encontrado el antídoto a la aplanadora de Guardiola, pero el sábado, Juande Ramos logró neutralizar al Barça durante casi todo el encuentro, con una defensa ordenada y creando algunas oportunidades a la contra. Pero el verdadero motivo por el cual el cuadro blaugrana no encontró la claridad a pesar de mantener la posesión del esférico y el acecho constante, fue la anulación de Xavi. Sin el cerebro en libertad, se paso a depender de lo que Messi y Alves pudieran hacer por banda derecha, y de las tristes apariciones de Abidal y Henry por izquierda. Por el centro nada, sobretodo porque se vio como a Gudjohnsen le quedó grande el clásico, pues cuando le sustituyo Busquets, le dinámica fue otra.
Esperemos pues, que la fuerte marca sobre Xavi no sea la norma en el resto de partidos, pues no solo es un deleite verlo jugar, sino que es el generador de oportunidades para el Barcelona. Para terminar, la ventaja de doce puntos es grande, pero creo que difícilmente se va a mantener o estirar hasta el final de la temporada, pues es muy dificil mantener este ritmo arrollador en tres compentencias. Sin embargo, un amigo me comentaba la posibilidad de que los blancos le hagan el pasillo al Barça en el Bernabeu; a mi se me ocurre algo más maquiavelico: ganar la liga allí mismo. Esperemos a ver que pasa.
