La salida de Eto’o
La pretemporada ha iniciado para el Barcelona, y la plantilla aún no se ha cerrado. Sin embargo el equipo puede estar muy tranquilo pues logró deshacerse de dos muy buenos futbolistas, que como profesionales dejaron mucho que desear y que además, no solo se consolidaron como los mejores en su posición, sino también como las ovejas negras del vestuario. De las tres grandes bajas anunciadas para la próxima temporada, solo falta la salida de Samuel Eto’o, pero por el momento ni se conocen ofertas formales, ni se ha contratado un delantero que garantice la cuota de goles aportada por el camerunés.
A pesar de todo, yo creo que si alguien es rescatable del famoso trío de ‘cracks’, es precisamente Samuel. De hecho, el ariete contaba con muy pocos detractores hasta el día que se le ocurrió borrarse del clásico contra el Madrid en el Santiago Bernabeu. Fue una muy mala acción de su parte, pero aunque no lo apoyo, creo entenderlo. El amigo lector, se recordará que hace poco más de un año, la afición madridista le devolvió el golpe con aquella cancioncita de “Eto’o cabrón, saluda al campeón”. Alguien muy inocente hubiera pensado que allí terminaba el problema, pero en estos asuntos de honor y orgullo futbolístico, el ojo por ojo y diente por diente no bastan. Es más, estoy seguro que por el bien del estadio de la capital, fue mejor que el nueve culé no se presentara, pues de lo contrario la grada se lo hubiera gritado a todo pulmón en su propia cara, y brincando de euforia en las tribunas. En fin, el estadio se hubiera caído y los blancos a pedir asilo en el Vicente Calderón. Para alguien con el talante y la soberbia de Eto’o, la situación hubiera sido insoportable y hasta humillante.
Por otra parte, lejos de ese incidente, no hay otro pero en el desempeño deportivo del africano. Es un ganador nato siempre tiene hambre de gol, victoria y títulos. Que en las últimas temporadas bajó su rendimiento es muy cierto, pero también lo es que lo mismo ocurrió con todo el equipo. Su lado oscuro, es coincidentemente su carácter efervescente y muy volátil que lo ha llevado a tener problemas con la prensa y con una que otra afición rival. Pero todo esto, es cuestión de voluntad y un buen trabajo por parte del cuerpo técnico. En nuestra etapa escolar, todos tuvimos uno que otro profesor con el cual nos sentíamos obligados a comportarnos según el reglamento, pues sabíamos que imponía disciplina mucho mejor que otros catedráticos. Y esto último, es precisamente lo que faltó en can Barça las últimas temporadas. Estoy seguro que con disciplina y el poder del dialogo, se puede lograr que vuelva a ser el delantero letal que siempre ha sido.
“Attakinsky esta pidiendo que Eto’o se quede en el Barcelona.”, dirán muchos. No es cierto, simplemente estoy expresando mi punto de vista acerca de lo que aún puede aportar el de Camerún al nuevo proyecto. Pero también soy conciente de que no se quedará por siempre en el Barça y, si se encuentra al delantero que pueda reemplazarlo, entonces bienvenido sea y adiós al problemático Samuel. Con dos temporadas casi catastróficas (al menos no se terminó en puestos de la UEFA), no estamos para sentimentalismos, y por ello solo nos queda esperar que la punta de lanza para la próxima temporada, aporte lo que se le pida sin importar si es o no, un recién llegado.

