Hablando de fichajes

Es la opinión de Attakinsky, publicada en 27/06/2008. Etiquetas:: Uncategorized | Tags: , , , ,

Faltan escasos días para que los catalanes voten a favor o en contra de la moción de censura y mientras tanto, la directiva se apresura a cerrar los fichajes de la nueva plantilla. Según noticias recientes Arshavin, Adebayor y Hleb son los elegidos, aunque no están asegurados ni mucho menos. Aunque es probable que estas opciones no sean del agrado de todos (yo prefiero a Ibrahimovic en lugar del de Togo), la buena noticia es que gracias a los errores de la temporada anterior, el comienzo de la siguiente se adelantará y dentro de poco veremos ya los primeros entrenamientos del nuevo plantel.

Espero entonces, que las cosas se hagan bien y que los refuerzos den la talla y que con el tiempo se conviertan en las estrellas que la mayoría esperamos. Digo mayoría, por que hay aficionados que hubieran preferido jugadores con más prestigio como Cristiano Ronaldo, Luca Toni o Cesc Fábregas. Sin embargo debo recordarles que el talento no depende del nombre, sino que por el contrario, la fama se obtiene por un buen desempeño. En el caso del portugués, no era nada más que una promesa cuando el Manchester lo compró. Lo mismo con el catalán que ni siquiera había jugado en un equipo de primera línea, y aún así el Arsenal se fijó en él.

Para la mayoría de aficionados al fútbol, Arshavin existe desde hace una semana cuando él y sus secuaces eliminaron a la ‘poderosa naranja mecánica’, en donde tuvo una gran actuación. Si los de Van Basten hubieran jugado como se esperaba y hubieran ganado, probablemente su nombre sería otro más de los que apenas sonaron en esta Euro. Lo que me gustaría saber es que hacen los cazatalentos del Barça, que parecen tener buen ojo solo para los niños y jóvenes que abastecen las categorías inferiores del club, pero que en los últimos años no han hecho un solo descubrimiento importante para el primer equipo.

¿Por qué no se habló del ruso, cuando el Zenit ganó al copa de la UEFA? Tampoco se ha mencionado algún buen prospecto entre los goleadores de las ligas danesa, ucraniana, checa, letona o sueca, por poner un ejemplo. Me niego a pensar que el Barcelona esté condenado a pagar enormes sumas por los Laudrup, Rivaldo o Eto’o de los próximos años. Una buena labor de los que tienen a su cargo la búsqueda de estrellas podría lograr que en la entidad blaugrana se repita lo del Sevilla, que no es otra que comprar barato y vender caro, muy caro.

Hablando de precios, se temía que Huntelaar subiera su cotización en esta Eurocopa, pero como el grandísimo Marco Van Basten no le alineó en el torneo, no tuvo ocasión de lucirse y aún es una muy buena opción para los catalanes. Así que, o es el tapado por si el fichaje de Adebayor falla, o no me he enterado muy bien de los acontecimientos, porque no he oído mencionar su nombre como posible jugador culé. Lo que si no me gustaría es que con Deco, Ronaldinho o Eto’o se repitiera la historia de Saviola que cobró más de lo que le dejaron jugar. Si el señor Laporta en verdad quiere renovar la plantilla, es mejor venderlos ya aun precio moderado, y no tener que mantenerlos en el gimnasio con esos salarios exagerados otro año más.

Cambio de ciclo

Es la opinión de Attakinsky, publicada en 20/06/2008. Etiquetas:: Uncategorized | Tags: , , , , ,

Es un hecho la presentación oficial del nuevo entrenador del Barça, y con ello se inicia la “era Guardiola” en las extensas páginas de historia del club catalán. Etapa que por el momento todos afrontamos con incertidumbre y como es lógico en estas situaciones algunos con más esperanzas que otros. Yo me incluyo en el grupo de los que creen y confían que al menos en el plano deportivo, las cosas van por buen camino y aunque no exijo resultados a corto plazo, presiento que estamos a punto de ver el nacimiento de un conjunto grande que nos dará muchas alegrías.

Echando una mirada atrás a este blog, he podido constatar como el tono de mis palabras ha cambiado desde hace un par de meses aproximadamente, y lo que era un espacio destinado a expresar mi opinión sobre todo lo concerniente al Barcelona, terminó en la publicación de una crítica sistemática y constante provocada por la triste caída en picado del primer equipo, y en una disminución grande de las ganas de seguir escribiendo regularmente. Ahora me doy cuenta que es necesario dar vuelta de hoja y retomar la idea original. Sin embargo, he tomado la decisión de ir un paso más lejos y hacer cambios también en la estructura, pero no hablaré más d ello sino hasta dentro de uno o dos meses cuando todo esté listo. Es más, esta semana sucedió algo que me hizo recordar acontecimientos sucedidos hace ya mucho tiempo, catorce años para ser más exacto.

Mi querido Barcelona acababa de ganar su cuarta liga de manera consecutiva (y espectacular), además de perder de muy mala manera la final de la Champions frente al Milan. Inmediatamente pasamos de los torneos europeos a vivir el mundial de 1994 en Estados Unidos y como no, en cuartos de final se enfrentaban España e Italia. Aquel partido pasó a la historia por un grave descuido arbitral al no marcar absolutamente nada en un codazo que Mauro Tassotti le propinó a Luis Enrique provocándole una severa hemorragia nasal. Al final dos goles de los hermanos Dino y Roberto Baggio (entonces balón de oro), eliminaron a una selección española plagada de estrellas pero que sumó un capítulo más a su calvario en cuartos de final.

Lo que me hizo recordar fue precisamente la respuesta del propio Luis Enrique cuando se le pregunto por el choque del domingo contra la “squadra azurra”, a lo que respondió “vendetta”. El que es ahora el nuevo entrenador del Barça B y que se consagró como icono blaugrana al mando de Van Gaal, tiene claro que no debe quedar impune ni el codazo que recibió, ni la eliminación de aquel torneo. Sin embargo, también recuerdo que cuando vi la jugada me sentí aliviado de ver que el de la fractura en el tabique era el asturiano y no por ejemplo, uno de los siete blaugranas que jugaron ese partido (Zubizarreta, Ferrer, Nadal, Goicoetxea, Bakero, Sergi y Salinas, no jugaron Guardiola, Beguiristain y Abelardo aún no era jugador culé). ¿Por qué pensé eso? No se debía a que Luis Enrique era jugador del Madrid, sino que en sí era uno de los jugadores españoles que yo más aborrecía.

Todo se debía a su descontrolado temperamento que mostraba en su etapa como defensor lateral derecho del club merengue, que lo llevaba a quejarse con el arbitro hasta porque le había pasado enfrente una mosca. Cada falta por irrelevante que fuera, la protestaba y armaba un teatro tremendo, por lo me parecía demasiado antipático. En 1996 fue dado de baja del Real Madrid y comprado por el Barça en lo que para mí era un error de la directiva y si de jugadores blancos se trataba, hubiera preferido a José Emilio Amavisca. Afortunadamente para el y el Barcelona, logró moldear su carácter llegándose a convertir en líder del vestuario y en uno de los futbolistas que me trae muchos buenos recuerdos.

Así es la vida, y debo reconocer que con su talento cambió grandemente la opinión que yo tenía de él (aunque no creo que le importe mucho). Ahora, años después tengo la esperanza de que los jugadores que vengan esta temporada al equipo, también logren dejar su huella y convertirse en una estrella más de las que han pasado por el vestuario del Camp Nou. También, coincidiendo con el gran ‘21′ blaugrana, apuesto todo por una victoria española frente al conjunto romano.

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