Yo ya no creo en Rijkaard
En su edición de hoy, Diario Sport publicó una nota en la que al parecer, la directiva de Laporta sostiene que mantiene su confianza en Frank Rijkaard, y se deja entrever que a pesar de esas declaraciones, se le está buscando substituto. Nada fuero de lo normal pues así es como sucede cada temporada con gran cantidad de entrenadores. Para no provocar una crisis (si no es que ya la hay), se dice confiar en el técnico para no afectar aún más el pobre desempeño del equipo y a fin de temporada es cuando en realidad se sabe acerca de su continuidad.
A mí en lo particular, jamás me despertó mucha confianza como entrenador el ex jugador del Milan, sobretodo por su falta de experiencia entrenado y su casi nulo palmarés. Recordarán ustedes que en su primera temporada al frente del equipo, apenas había pasado media liga cuando ya se rumoreaba acerca de su destitución por los malos resultados y el juego chato del conjunto culé. Es más, tuvo el dudoso honor de permitir al Madrid una racha de más de dos decadas sin ganar en el Camp Nou. Su planteamiento tímido y bastante defensivo no sentó bien en la afición. Solo fue hasta que se vio con la soga al cuello cuando decidió jugarse el pellejo en una apuesta de fútbol ofensivo y gracias a la mala racha de un equipo merengue muy confiado se le recortó la famosa ventaja de catorce puntos, pero al final la liga se la llevó el Valencia.
Luego, llegó Eto’o, Deco, dos ligas y una Champions para mantenernos con la boca semi cerrada, pues a pesar de su futbol control, aún habemos algunos que siempre odiamos los famosos y aburridos rondos cuando el Barça ya había asegurado la victoria. Pero actualmente las críticas no se relacionan tanto con el planteamiento táctico, como en su capacidad de motivar y obtener lo mejor de sus jugadores. Un Ronaldinho muy nocturno, de fiesta y según dicen los rumores, relacionado con la hija del mismísimo Frank, un Deco sin ganas y Henry que no juega ni la mitad de lo que se le vio en el Arsenal son sus peores referencias.
Cito textualmente lo publicado en Sport: “El Barça sigue buscando futbolistas de un claro corte técnico, comprometidos y con hambre de títulos. El técnico que viniera, en caso de que Rijkaard se acabara marchando, debería aceptar estos parámetros básicos. Esta política podría alejar a entrenadores del estilo de José Mourinho o Arsène Wenger, a los que les gusta participar en la confección de las plantillas.”
Ya en mi crítica a Mourinho, expresé mi forma de pensar acerca de estos confeccionadores de plantillas, como Van Gaal. Obviamente el técnico debe establecer un perfil del jugador que se necesita, pero no traerse a sus caprichos solo porque sí, sino, recordemos la plaga de holandeses mediocres que invadió como Rudd Hesp, Zenden, Bogarde y muchos otros de al era de la libretita, de los que solo se salvan con buena nota Kluivert y Cocu que fueron las excepciones. A mi gusto, si se va a cambiar de técnico, debería ser alguno con un buen desempeño en su historial (no necesariamente una maquina de títulos), y con conocimiento de la liga española, ya sea como jugador o como entrenador. Si conoce la cultura futbolística del Barcelona, mucho mejor. Por eso me fijo mucho en lo que han hecho Hristo Stoichkov, Michael Laudrup y Josep Guardiola. Por cierto que el paso de Radomir Antic por el Barça no fue malo, debería ser considerado.

