Por mi que se largue
Lo único que faltaba dentro del entorno del Barcelona, ha ocurrido hoy. Al “genial” Deco se le ha ocurrido decir que se queda en el Barça solo si gana títulos. Eso es ser un cara dura, cínico y sinvergüenza. Para no caer en una serie de críticas sin fundamento, expongo mis razones para pedirle que se vaya del equipo cuando termine la temporada… o antes.
Para empezar, se le contrató para ser el motor del equipo que iba a ganar una buena cantidad de títulos. Y lo fue hasta que ganó la Champions, desde entonces solo se le ha visto jugar a medio gas, confiando en que el peso de su nombre hará el resto. Muy equivocado está, pues se le ve un juego aburrido y sin ideas, plagado de pases incorrectos, pérdidas de balón y escaza recuperación. Se olvido de la la lucha y aquel remate de media distancia con el que marcó muy buenos goles.
Luego, está la poca implicación que se le ha visto. Desde la supuesta lesión que solo le permitió milagrosamente aparecer en el clásico para luego salir de la lista otra vez, hasta los partidos sin gran trascendencia de las últimas semanas.
Ahora, lejos de demostrar un cambio de actitud para bien, se pone sus moños como si el estuviera jugando a las mil maravillas y fuera el resto del equipo el que no responde. Si está en esa posición, es mejor sacarle ya algo de provecho a su traspaso a un grande que lo quiera aguantar con todas sus pretensiones. Suficiente, pues de un futbolista profesional en todo sentido, no se espera todo lo que Deco ha demostrado últimamente.
Ahora cambio de tema. Como es normal, sale el padre de Giovani Dos Santos a defender a su hijo por la silbada que le dieron el otro día en el Camp Nou. Argumenta que lo respaldan lo jugadores que si saben de fútbol y que los que lo silbaron no saben nada. Mal Zizinho (el padre), no por dar la cara por su retoño, sino por sus declaraciones, pues el equipo entero no juega para sí mismo sino para su publico. Como ocurre con los actores, no trabajan para gustarle a otros actores sino al público que son la gran masa por quienes ellos son los que son. Y si a la grada no le gustó el juego de Giovani, será por algo.

