Fanático del Barça

Guardiola en su despedida como jugador culé.
Me gustan los deportes, pero no soy muy dado a tener equipos favoritos. Por ejemplo en el fútbol americano, me gusta ver los partidos de los Patriots, Steelers, Broncos, Colts o Giants sin tener preferencia especial por alguno de ellos. En la fórmula uno solo he sido incondicional del gran Ayrton Senna y de nadie más, aunque puedo decir que las ultimas temporadas me han encantado por lo reñido de la competencia, siempre sin inclinarme por Schumacher, Alonso, o quien sea. A veces veo el tenis solo por diversión, pero disfrute mucho el Wimbledon que ganó Goran Ivanisevic. Me ocurre lo mismo con el béisbol, en donde lo que me gusta es el juego en sí y no algún equipo en particular.
Sin embargo, en 1992 ocurrió algo que dio inicio a lo que es hasta ahora la afición de mi vida. Se realizaban las olimpiadas de Barcelona (amén) y como parte del obligado seguimiento a la competición futbolística, vi jugar a la selección española que terminó llevándose la medalla de oro. En ese equipo jugaba el gran Josep Guardiola, un medio campista con una precisión que rozaba la exactitud y una visión de juego como pocos. Quedé fuertemente impresionado con su desempeño y la reacción inmediata fue la de verle jugar cada vez que fuera posible.
Guardiola no era del todo desconocido para mi, pues para esa época el F.C. Barcelona era el equipo de moda y acababa de ganar su primer copa de Europa. No obstante su nombre era eclipsado por el de grandes estrellas ya formadas como Laudrup, Bakero o Zubizarreta entre otros. Entonces el Pep era un canterano talentoso que se hacía un lugar entre los grandes, más o menos la situación de Andrés Iniesta hace unos dos o tres años.
Luego, me di a la tarea de ver los partidos del Barça cada fin de semana para disfrutar el juego de Guardiola. Pero como es de esperar, comencé a simpatizar también con un bulgaro temperamental llamado Hristo Stoichkov, a disfrutar los tiros libres de Ronald Koeman, a maravillarme con los piques en corto de Romario y cuando me di cuenta, tenía al equipo clavado entre ceja y ceja. Desde entonces ha crecido en mí una afición tan grande que no puedo expresarla.
Lo que si puedo expresar, es mi opinión y mi sentir acerca de la actualidad del equipo. Así pues inicio a partir de hoy la redacción de este espacio desde el cual, espero tan solo desahogar todo lo que quiero decir del Barça. Y si por casualidad, tengo la suerte de que alguien lo lea, espero deje constancia de ello a través de un comentario.
4 Comments »
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Si señor demostrando tu pasion por el barça , cosa que yo aun siendo del barçá no demuestro tanta pasion por el barça , esta muy bien la historia por la que empezastes a seguir al barça con el gran dream team ,yo por mala suerte solo e podido ver partidos del dream team en videos por que yo era mu pequeño. bueno felicidades por este gran blog dedicado al barça ¡Forçá Barça¡
weeee viva el barcelona!!! aunque no entienda ni papa del futboll viva
[...] el cuadro merengue. Época en la que yo no era culé, pues como muchos saben, a mi el Barça me empezó a gustar por Guardiola. Antes de eso, veía la liga española como veía las demás, solo por amor al fútbol y sin ningún [...]
[...] primer post titulado Fanático del Barça fue publicado el 13 de enero del 2008 y desde entonces enojo, decepción, esperanza, alegría, [...]